
Por Raúl Germán Bautista.- Reymundo Mejía, juez del Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional, estableció que los hermanos Antonio y Maribel Espaillat solo cometieron homicidio involuntario en el derrumbe de la discoteca Jet Set, como establece el Ministerio Público, tragedia que dejó 236 fallecidos y más de 100 heridos el 8 de abril de 2025.
También, indicó que en la norma no existe la figura de “dolo eventual”, aunque reconoce que hubo negligencia y el hecho se pudo evitar.
Sobre el particular, abogados de varios querellantes sostienen que los hechos deben ser tipificados como homicidio voluntario con dolo eventual, al alegar que existía conocimiento previo del riesgo estructural y que no se tomaron medidas para evitar la tragedia.
Los hermanos Espaillat enfrentan cargos por presuntas violaciones al artículo 319 del Código Penal Dominicano, que sanciona el homicidio involuntario (homicidio culposo o imprudente) por imprudencia, negligencia o inobservancia de reglamentos.
Las pruebas presentadas por el Ministerio Público, sustentadas en testimonios y principalmente en un informe pericial, concluyen que la causa principal del derrumbe fue un patrón consistente de sobrecarga en la estructura.
Según el informe, esta situación se originó por la colocación de cuatro capas de finos de concreto con distintos espesores, que sumaron 37.5 centímetros, equivalentes a 14.7 pulgadas. A ello se agregaron equipos de aire acondicionado, tinacos, luminarias, plafones y el peso propio de las vigas postensadas.