
Por Raúl Germán Bautista/D DIGITAL.- La sumatoria de los fondos de pensiones de los trabajadores de la República Dominicana representa, según una publicación de la Superintendencia de Pensiones (SIPEN), alrededor del 17 % del producto interno bruto (PIB), equivalente a RD$1.3 billones, con datos del 2025.
Estos recursos provienen de los aportes que realizan empleadores y trabajadores al sistema previsional. Del 9.97 % del salario de referencia que se destina a las pensiones, el 2.87 % corresponde al trabajador y el 7.10 % al empleador.
La República Dominicana se encuentra entre los países con las tasas de aporte más bajas, de acuerdo con un análisis realizado por la Asociación Internacional de Organismos de Supervisión de Fondos de Pensiones (AIOS), que comparó los sistemas previsionales de Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Panamá, Perú, Uruguay y República Dominicana.
Los bajos salarios influyen en ese resultado. Según la Asociación Dominicana de Administradoras de Riesgos de Salud (ADARS), el 52.2 % de la población ocupada trabaja en la informalidad, mientras que el 47.8 % cuenta con un empleo formal.
Asimismo, una publicación oficial de esa entidad señala que el 68.92 % de los trabajadores formales percibe un salario mensual de RD$30,000 o menos, lo que evidencia una alta concentración del empleo formal en los rangos salariales más bajos.
De igual forma, el 27.63 % de los trabajadores formales gana RD$15,000 o menos al mes, mientras que el 4.56 % recibe RD$10,000 o menos, según datos contenidos en un informe del Banco Central.
Es decir, el monto que aportan los trabajadores que cotizan resulta reducido debido al promedio de los salarios, lo que limita la acumulación de recursos para la futura pensión.
CÓMO SE DISTRIBUYEN LOS APORTES
De los recursos recaudados por la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), el 48.49 % se destina al Seguro de Vejez, Discapacidad y Sobrevivencia, que financia las pensiones; el 46.68 % corresponde al Seguro Familiar de Salud y el 4.83 % restante al Seguro de Riesgos Laborales. Los tres seguros forman parte del Sistema Dominicano de Seguridad Social, establecido mediante la Ley 87-01.
EL RETO DEL ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL
La evolución demográfica representa uno de los principales desafíos para la sostenibilidad del sistema previsional.
La República Dominicana proyecta para 2050 una tasa de fecundidad cercana a 1.7 hijos por mujer, muy distinta a la registrada en 1950, cuando alcanzaba 7.57 hijos. A ello se suma el cambio en la relación entre trabajadores activos y jubilados. Para mediados de siglo, numerosos países podrían tener apenas dos trabajadores por cada persona retirada, una proporción muy inferior a la observada décadas atrás.
Esta reducción obliga, como se ha planteado en reportajes anteriores, a discutir desde ahora reformas laborales profundas, técnicas y ampliamente consensuadas, debido a que el modelo económico y productivo evolucionará de manera progresiva. Ese debate incluye, además, la actualización de la Ley 87-01.
En esa misma línea, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta que la cantidad de personas mayores de 65 años por cada 100 habitantes en edad laboral, entre 20 y 64 años, pasará de 33 en 2025 a 52 en 2050. En el año 2000 esa relación era de apenas 22.
DIVERSIFICACIÓN DE LAS INVERSIONES
Sobre la estrategia para invertir los recursos acumulados, la investigación de la AIOS establece que la República Dominicana figura entre los países con mayor participación de instrumentos de renta fija, tanto deuda pública como deuda corporativa, que representan más del 75 % de la cartera. En contraste, otros países avanzan hacia esquemas de inversión más diversificados para reducir riesgos y aumentar la rentabilidad.
No obstante, el estudio indica que durante los últimos cinco años se ha reducido de forma sostenida la participación de esos instrumentos, mientras aumenta la inversión en activos alternativos, como los fondos de inversión de desarrollo.
La SIPEN explica, con base en los datos de la AIOS, que la concentración de la cartera de inversión de los fondos de pensiones, medida mediante el Índice Herfindahl-Hirschman (IHH), disminuyó un 32 % entre 2020 y 2025, al pasar de 8,142 a 6,166.
«Esta es la mayor reducción de la concentración de la cartera por categoría de instrumento entre los países analizados, reflejando el proceso de diversificación de las inversiones en el que se encuentran las carteras de los fondos de pensiones de la República Dominicana», indica.
La SIPEN agrega que el análisis técnico plantea que el esquema de inversión dominicano continúa siendo de fondo único, mientras que en la región se observa una tendencia hacia modelos multifondos o fondos generacionales. Además, señala que el país aún no mantiene inversiones en instrumentos emitidos por emisores extranjeros.
«Con respecto a la rentabilidad real anualizada de los cinco años entre junio de 2020 y junio de 2025, el país se ubica en segundo lugar con 2.9 %. Mientras que, en cuanto a la rentabilidad real de los fondos de pensiones entre junio de 2024 y junio de 2025, República Dominicana se ubica en el cuarto lugar de los países miembros, con 5.1 %», añade.