
Por Raúl Germán Bautista.- La República Dominicana enfrenta uno de los mayores desafíos de salud pública y seguridad vial de la región, al estar entre los primeros países en muertes y lesiones por accidentes de tránsito, que afecta e involucra de forma mayoritaria a los jóvenes mayores y a las motocicletas.
Esta realidad mantiene la atención de expertos y de la ciudadanía, que todavía se preguntan por qué el país continúa entre los de mayor mortalidad vial, un fenómeno que afecta principalmente a hombres y jóvenes en edad productiva.

Uno de los factores más determinantes es el crecimiento sostenido del parque de motocicletas, ya que, según la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), las motocicletas continúan siendo el principal medio de transporte del país, con 3,994,153 unidades registradas, seguidas por los automóviles privados, con 1,173,130; los jeeps, con 829,690, y los vehículos de carga, con 588,610.
Solo durante el primer semestre de 2026 ingresaron 205,269 vehículos nuevos al parque vehicular nacional, de acuerdo con estadísticas de la DGII actualizadas al 8 de julio de este año. De ese total, 143,692 fueron motocicletas, equivalentes a cerca del 70 % de las nuevas incorporaciones. Les siguieron los jeeps, con 30,080 unidades; los automóviles privados, con 13,478, y los vehículos de carga, con 11,988.
JÓVENES Y ACCIDENTES
El crecimiento de las motocicletas coincide con los datos del Observatorio Permanente de Seguridad Vial del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), que indican que el 52.6 % de las víctimas de accidentes de tránsito estuvo involucrado en colisiones con motocicletas, lo que convierte a este tipo de siniestro en el más frecuente del país.

El 26.5 % de las víctimas correspondió a accidentes por deslizamientos o volcaduras, mientras que el 12.7 % se produjo por atropellos a peatones.
Las colisiones entre vehículos representaron el 5.9 % de las víctimas. En tanto, el 1.5 % se clasificó en otros tipos de accidentes, el 0.8 % correspondió a atropellos de animales y no se registraron víctimas por colisiones con obstáculos fijos.
Las estadísticas también muestran que los jóvenes concentran la mayor mortalidad por accidentes de tránsito. El grupo de 20 a 24 años registra el porcentaje más alto de fallecidos, con 10.9 %, seguido por las personas de 25 a 29 años, con 10.2 %; las de 30 a 34 años, con 9.9 %, y el grupo de 15 a 19 años, con 8.3 %.
Las personas de 35 a 39 años representan el 7.4 % de las muertes, mientras que los mayores de 70 años concentran el 6.1 %. Los fallecidos de 40 a 44 años equivalen al 5.3 % del total, seguidos por los grupos de 45 a 49 años, con 4.3 %; de 60 a 64 años, con 3.9 %; de 50 a 54 años, con 3.8 %; de 55 a 59 años, con 3.7 %, y de 65 a 69 años, con 3.4 %.
Entre los menores de edad, los adolescentes de 10 a 14 años representan el 0.9 % de los fallecidos; los niños de 0 a 4 años, el 1.1 %, y los de 5 a 9 años, el 0.3 %. El informe también indica que en el 20.6 % de los casos no fue posible determinar la edad de la víctima.
La distribución por sexo refleja una marcada diferencia. Los hombres representan el 87.6 % de los fallecidos, con 951 víctimas mortales, mientras que las mujeres concentran el 12.4 %, equivalente a 134 fallecidas.
Esto coincide con cifras globales, porque de acuerdo con el Informe sobre el Estado Mundial de la Seguridad Vial 2023, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el país ocupa el segundo lugar en la Región de las Américas y el puesto 13 a nivel mundial en muertes por accidentes de tránsito.
EL COSTO PARA EL ESTADO

La magnitud del problema llevó al presidente Luis Abinader a firmar, en noviembre de 2024, el Decreto 656-24, que declaró de alto interés la seguridad vial y ordenó la elaboración e implementación del Plan Nacional de Seguridad Vial 2025-2030, con el Intrant como organismo coordinador.
Durante la presentación de esta estrategia se informó que, entre 2016 y 2024, los accidentes de tránsito afectaron a 26,257 personas, una cifra que, según las autoridades, supera el impacto de otras emergencias sanitarias en pérdida de vidas. Los sábados, domingos y lunes concentraron la mayor cantidad de casos registrados.
También se indicó que entre enero y septiembre de 2024 el 25 % de las personas fallecidas tenía entre 25 y 34 años, principalmente en el Gran Santo Domingo, Santiago, San Cristóbal y La Altagracia.
A esto se suma el impacto económico. Solo durante 2023 unas 121,850 personas resultaron lesionadas en accidentes de tránsito, lo que representó un costo estimado de RD$130,000 millones para el sistema de salud, una carga económica que continúa aumentando y que plantea retos para la sostenibilidad de las finanzas públicas, la productividad laboral y las políticas de prevención.