
Lampedusa, Italia (AP).- El papa León XIV visitó este sábado la isla italiana de Lampedusa, considerada uno de los principales puntos de llegada de migrantes hacia Europa, para rendir homenaje a las miles de personas que han muerto intentando alcanzar el continente en busca de mejores condiciones de vida.
El primer papa de origen estadounidense llegó a la isla siciliana para rezar por los migrantes fallecidos y celebrar una misa solemne dedicada a quienes han llegado recientemente a ese territorio.
Lampedusa, una franja rocosa de nueve kilómetros de largo ubicada más cerca de África que de la Italia continental, se ha convertido en una de las principales rutas utilizadas por migrantes que cruzan el Mediterráneo desde Libia o Túnez.
Durante su visita, León XIV se reunió con varios migrantes en el puerto y caminó sobre las rocas del espigón antes de mirar hacia el mar. Posteriormente, bendijo una placa dedicada al papa Francisco, quien visitó la isla en 2013, y encabezó una misa.
“Este es un lugar donde los gestos hablan más fuerte que las palabras”, expresó León XIV. “Pero para que los gestos sean humanos, necesitan un corazón”.
Con este gesto, León XIV envió un mensaje simbólico a Estados Unidos y Europa sobre la defensa de la dignidad humana, especialmente de los migrantes y las personas más vulnerables.
En una carta dirigida a los estadounidenses por el aniversario del 4 de julio, el papa señaló que proteger la vida humana también implica “acoger, proteger y asistir a los inmigrantes, cuyas esperanzas, sacrificios y contribución han formado parte de la historia de este país desde sus mismos inicios”.
“Recibirlos con compasión y generosidad no es solo un acto de caridad, sino también un reconocimiento de la dignidad que pertenece a toda persona humana”, escribió León XIV.
En los últimos años, Lampedusa se ha convertido en el centro del debate migratorio europeo, mientras los países buscan controlar sus fronteras y cumplir con sus compromisos de recibir a refugiados que escapan de conflictos, pobreza y los efectos del cambio climático.
Durante su homilía, León XIV agradeció a los residentes de la isla por el “milagro de compasión” mostrado hacia los migrantes y pidió a Europa responder a los desafíos de la migración.
“De hecho, antes de cualquier consideración intelectual o convicción ideológica, el encuentro con quienes yacen ante nosotros, despojados de todo, nos llama a estar cerca de ellos”, dijo el pontífice.
Desde “este remoto rincón de Europa en el mar Mediterráneo”, León XIV pidió a los líderes europeos abordar la migración de forma integral, combinando la asistencia inmediata con estrategias a largo plazo para recibir, proteger, apoyar e integrar a los migrantes.
“Aquí han visto no solo a uno, sino a miles de seres humanos caídos en manos de ladrones que les han quitado todo, los han golpeado brutalmente y se han ido, dejándolos medio muertos”, expresó.
El papa también recordó a quienes perdieron la vida durante el trayecto. “Y sin embargo sentimos su presencia, que nos interpela no menos que la de quienes han desembarcado necesitados de atención y ayuda”, agregó.
De acuerdo con el Ministerio del Interior de Italia, 14,464 migrantes han llegado al país en lo que va de año, una cifra menor frente a las 30,598 personas registradas durante el mismo período del año anterior.
Mientras tanto, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) registra más de 35,000 migrantes desaparecidos en el Mediterráneo desde 2014, aunque estima que la cifra real podría ser superior debido a naufragios que nunca son documentados.