Aunque el “Día de Bobby Bonilla” es el más famoso, varios de RD también negociaron pagos diferidos

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 Aunque el “Día de Bobby Bonilla” es el más famoso, varios de RD también negociaron pagos diferidos
Aunque el “Día de Bobby Bonilla” es el más famoso, varios de RD también negociaron pagos diferidos

Por Raúl Germán Bautista/N DIGITAL.- Cada 1 de julio se recuerda que Roberto Martín Antonio Bonilla, conocido como Bobby Bonilla, continuará cobrando de los Mets y los Orioles, mediante un acuerdo de pagos diferidos, un cheque anual de USD 1,193,248.20 hasta 2035.

Según The New York Times, la organización de los Mets optó por una modalidad de pago diferido para saldar los USD 5.9 millones pendientes con Bonilla.

La decisión estuvo sustentada en la expectativa de obtener mayores beneficios mediante inversiones vinculadas al fondo administrado por Bernie Madoff, que para entonces reportaba altos rendimientos y generaba confianza en Fred Wilpon, propietario del equipo en ese período.

Posteriormente, se descubrió que las operaciones de Madoff formaban parte de un esquema Ponzi que terminó colapsando. A pesar de ello, los compromisos económicos asumidos con Bonilla continúan vigentes y los pagos acordados siguen realizándose con un interés del 8 %.

Desde 2011 y hasta 2035, Bonilla recibe un cheque cada 1 de julio. Tendrá 72 años cuando cobre el último pago de los Mets.

EL CASO MÁS FAMOSO, PERO NO EL ÚNICO

El contrato de Bonilla es el acuerdo de pagos diferidos más conocido en la historia de las Grandes Ligas. Sin embargo, otros jugadores también han firmado estructuras similares, entre ellos el superastro de los Dodgers de Los Ángeles, Shohei Ohtani, quien se desempeña como lanzador y bateador.

The New York Times informó que Ohtani cobrará solo USD 2 millones por temporada durante los diez años de su contrato y posteriormente recibirá USD 68 millones anuales entre 2034 y 2043, un acuerdo que hace que el contrato de Bonilla parezca modesto.

Varios dominicanos también recurrieron a esta modalidad, entre ellos Alex Rodríguez, Manny Ramírez, Rafael Soriano, Jeurys Familia, Johnny Cueto, Rafael Devers, Teóscar Hernández y Ketel Marte.

ALEX RODRÍGUEZ Y MANNY RAMÍREZ

ESPN establece que uno de los casos más emblemáticos relacionados con pagos diferidos involucra a Alex Rodríguez, quien al firmar su histórico contrato con los Texas Rangers acordó posponer el cobro de USD 45 millones.

El acuerdo contemplaba pagos distribuidos durante diez años, entre 2011 y 2020, además de una tasa de interés anual del 3 %.

El contrato también estableció que el bono por firma del pelotero dominicano, valorado en USD 10 millones, fuera pagado de forma diferida. Posteriormente, ese monto fue reestructurado para distribuirse entre 2016 y 2025 con intereses incluidos. Esta temporada será la última en la que recibirá esos pagos.

Otro caso similar es el de Manny Ramírez, quien mantiene ingresos pendientes por parte de los Boston Red Sox tras pactar el diferimiento de USD 32 millones durante un período de 16 años.

Como parte del acuerdo, el exjugador dominicano recibe poco más de USD 2 millones cada 1 de julio, pagos que concluirán en 2026.

SORIANO, FAMILIA Y CUETO

Otros jugadores que también recurrieron a este mecanismo financiero, aunque por montos inferiores, fueron los relevistas dominicanos Rafael Soriano y Jeurys Familia.

En el caso de Familia, el convenio correspondió a USD 1 millón, monto desembolsado con intereses mediante pagos realizados el 15 de enero y el 1 de julio de 2022.

Entre los acuerdos con mayores efectos a largo plazo figura el de Rafael Soriano, quien continuó recibiendo ingresos hasta 2024 como parte del contrato alcanzado con los Washington Nationals, pese a haberse retirado de las Grandes Ligas en 2015.

El pacto contemplaba el diferimiento de USD 14 millones, lo que permitió al lanzador, oriundo de San José de los Llanos, recibir un cheque anual de USD 2 millones por parte de la organización.

Aunque bajo un esquema diferente, Johnny Cueto también formó parte de este tipo de acuerdos. Entre 2017 y 2021 recibió pagos diferidos de los San Francisco Giants, luego de que la franquicia distribuyera USD 5 millones correspondientes a su bono por firma durante cinco temporadas.

OTROS JUGADORES ACTIVOS

Las estructuras de pagos diferidos también forman parte de contratos recientes en las Grandes Ligas.

En enero de 2023, Rafael Devers acordó una extensión contractual superior a USD 300 millones por diez temporadas. Como parte del acuerdo, USD 75 millones fueron diferidos y serán pagados mediante desembolsos anuales de USD 7.5 millones.

Además, el contrato contempla otras partidas menores que serán entregadas cada 1 de febrero y 30 de noviembre, lo que permitirá que el dominicano continúe recibiendo ingresos hasta 2043.

Otro jugador activo que recurrió a esta modalidad fue Teóscar Hernández, quien incluyó USD 23.5 millones en pagos diferidos dentro de su contrato con los Dodgers de Los Ángeles. Ese monto será distribuido entre 2030 y 2039 mediante pagos de USD 2.35 millones por temporada.

Ketel Marte también figura en esta lista tras firmar una extensión contractual con los Arizona Diamondbacks. Como parte del convenio, el intermedista tiene asegurados USD 46 millones en pagos diferidos, que deberán completarse en 2040.

Max Scherzer: El lanzador diestro firmó un contrato de siete años y 210 millones de dólares con los Washington Nationals en 2015, con 105 millones en pagos diferidos. Scherzer, quien jugó por última vez para Washington en 2021, recibe 15 millones de dólares anuales del equipo hasta 2028. Actualmente juega para los Toronto Blue Jays.

NOTA DE BONILLA, METS Y MADOFF

Los Mets de Nueva York, la organización optó inicialmente por diferir los 5.9 millones de dólares pendientes con el exjugador Bonilla debido a la expectativa de generar mayores ganancias mediante inversiones relacionadas con el fondo administrado por Bernie Madoff, el cual había reportado importantes beneficios al entonces propietario del equipo, Fred Wilpon.

Sin embargo, posteriormente se descubrió que las operaciones de Madoff formaban parte de un esquema Ponzi que terminó colapsando. Pese a ello, los compromisos económicos asumidos con Bonilla permanecieron intactos y los pagos continúan realizándose.

Bernard Madoff, reconocido durante años por su imagen de empresario y filántropo, no solo perjudicó a bancos y grandes grupos de inversión mediante su esquema fraudulento. Entre las víctimas también figuraron fundaciones y organizaciones benéficas, especialmente pertenecientes a la comunidad judía de Estados Unidos, donde el financiero mantenía una destacada influencia.

Las consecuencias del fraude trascendieron el ámbito financiero y alcanzaron dimensiones personales y humanas. El 23 de diciembre de 2008, Thierry Magon De la Villehuchet, de 65 años y cofundador de Access International, fue encontrado muerto en su oficina de Nueva York con aparentes indicios de suicidio.

De la Villehuchet estaba vinculado a una de las principales entidades encargadas de comercializar fondos administrados por Madoff, cuyos recursos habrían desaparecido por completo tras el colapso de la estructura financiera.

Los afectados por el fraude fueron agrupados en distintas categorías. Entre ellas figuraban bancos y compañías aseguradoras, entidades de banca privada y fondos de inversión, además de fundaciones y personas particulares. También existió un cuarto grupo compuesto por afectados cuyas pérdidas no pudieron ser determinadas con precisión.

Las repercusiones continuaron extendiéndose con el paso de los años. El 11 de diciembre de 2010, coincidiendo con el segundo aniversario del arresto de Bernard Madoff, fue hallado muerto su hijo mayor, Mark Madoff, de 46 años.

Mark y su hermano Andrew habían sido quienes notificaron a las autoridades sobre las operaciones fraudulentas de su padre luego de conocer directamente cómo obtenía las ganancias que presentaba. Aunque las investigaciones determinaron que ambos desconocían el funcionamiento del esquema, durante años enfrentaron acusaciones y procesos judiciales derivados del caso.

El cuerpo de Mark Madoff fue encontrado colgado de una tubería del techo utilizando una correa de perro, en circunstancias que apuntaban a un aparente suicidio.

La fecha coincidía además con el vencimiento del plazo establecido para el proceso de recuperación de activos destinado a indemnizar a las víctimas. En ese período, el liquidador encargado del caso inició acciones legales contra cientos de personas y entidades que consideraba relacionadas con el fraude o que, presuntamente, habrían colaborado, permitido o ignorado las irregularidades del esquema, cuyo monto fue estimado por Madoff en alrededor de 50 mil millones de dólares.

Aunque los principios financieros sostienen que un dólar disponible en el presente tiene mayor valor que uno recibido en el futuro, este tipo de acuerdos puede representar ventajas importantes para ambas partes. Si el jugador cuenta con la estabilidad económica necesaria para posponer el cobro y existe confianza en la capacidad financiera del equipo para cumplir con los compromisos adquiridos, el beneficio económico a largo plazo podría resultar considerablemente superior.

JUAN SOTO TOMÓ OTRO CAMINO

Todos estos acuerdos parecen atractivos porque garantizan ingresos a los jugadores una vez concluye su carrera deportiva. Sin embargo, el estelar jardinero dominicano Juan Soto no aceptó pagos diferidos en su contrato.

De hecho, esa fue una de las condiciones relevantes de su histórico acuerdo de 15 años y USD 765 millones con los New York Mets, el cual garantiza que no existen pagos diferidos y establece un valor promedio de USD 51 millones por temporada.

Todos los contratos de las Grandes Ligas están registrados en Spotrac.

 

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