
Muy buenos días
En el último semestre del año 2025, varios canales noticieros de origen norteamericano daban la noticia de que un vuelo de la compañía JetBlue (Airbus A320) había tenido un incidente que dejó al menos 15 personas heridas, tras el vuelo sufrir una caída brusca producida, según Airbus concluyó, por la intensa radiación solar que corrompió los datos de la computadora de control de vuelo.
La revista PEOPLE, en una publicación por Calson Trayer, publicada el 4 de diciembre de 2025 a las 11:57 a. m. EST. Hace referencia sobre este importante tema y plasma lo siguiente:
Clive Dyer, experto en espacio y radiación de la Universidad de Surrey en el Reino Unido, se pronuncia sobre el incidente.
Si bien las erupciones solares pueden interrumpir los sistemas electrónicos de las aeronaves, Dyer declaró a Space.com que los niveles de radiación solar del 30 de octubre no fueron destacables y estuvieron muy lejos de los niveles que podrían haber afectado al vuelo.
En cambio, cree que el vuelo pudo haber sido alcanzado por un rayo cósmico: “un flujo de partículas de alta energía provenientes de la explosión de una estrella distante que pudo haber viajado millones de años antes de llegar a la Tierra”, según el medio.
“[Los rayos cósmicos] pueden interactuar con la microelectrónica moderna y cambiar el estado de un circuito”, dijo Dyer. “Pueden provocar un simple cambio de bit, como de 0 a 1 o de 1 a 0. Pueden alterar la información y causar fallos. Pero también pueden provocar fallos de hardware, al inducir una corriente en un dispositivo electrónico y quemarlo”.
Desglosemos estas dos variables, la radiación solar y el rayo cósmico, cómo interactúan ambas en la atmósfera alta, su incidencia en la misma para las señales satelitales, los receptores y vehículos no tripulados para fotogrametría local.
. La radiación solar es la energía electromagnética que emite el Sol en forma de luz, calor y rayos ultravioleta. Viaja a través del espacio y es la principal fuente de energía para la Tierra, impulsando el clima, los ecosistemas y siendo fundamental para la vida humana y vegetal.
. Los rayos cósmicos son partículas subatómicas de alta energía (como protones y núcleos de helio) que viajan por el espacio casi a la velocidad de la luz. Aunque se llaman «rayos», no son luz, sino materia. Bombardean constantemente la Tierra desde todas las direcciones, originándose tanto en el Sol como en fuentes más lejanas, como supernovas o agujeros negros.

Interacción de la Radiación Solar y los Rayos Cósmicos en la Alta Atmósfera: Impacto en Sistemas Satelitales y UAVs.
La dinámica de la alta atmósfera está determinada principalmente por dos variables geofísicas externas: la radiación solar (en forma de viento solar y fotones de alta energía) y los rayos cósmicos (partículas subatómicas de alta energía de origen galáctico o solar). La interacción de ambos fenómenos altera las capas atmosféricas superiores, generando un entorno complejo que afecta directamente a las tecnologías de posicionamiento y telemetría terrestre.
. Interacción Mecánica en la Alta Atmósfera (Ionosfera).
La alta atmósfera, particularmente la ionosfera (entre los 60 km y 1,000 km de altitud), actúa como el escudo térmico y magnético de la Tierra.
Radiación Solar: Los fotones en el espectro del Ultravioleta Extremo (EUV) y los Rayos X bombardean los gases atmosféricos, despojando a los átomos de sus electrones. Este proceso de fotoionización crea un plasma denso de electrones libres e iones.
Rayos Cósmicos: Al ser partículas cargadas (protones y núcleos atómicos) que viajan a velocidades cercanas a la de la luz, colisionan con las moléculas de la alta atmósfera. Esto desencadena «cascadas atmosféricas» o lluvias de partículas secundarias (muones, neutrones), incrementando la densidad electrónica basal.
Resultado Neto: La combinación de ambos fenómenos altera drásticamente el Contenido Total de Electrones (TEC, por sus siglas en inglés), provocando una atmósfera altamente variable, anisotrópica y dinámicamente inestable.
. Incidencia en las Señales Satelitales
Cuando las ondas de radio de los sistemas globales de navegación por satélite (GNSS, como GPS, GLONASS, Galileo o BeiDou) atraviesan este plasma ionosférico, sufren perturbaciones severas:
Retardo Ionosférico: La velocidad de propagación de la señal disminuye en función de la densidad de electrones libres (TEC), introduciendo errores de desfase en la distancia calculada entre el satélite y el receptor.
Centelleo Ionosférico: Las irregularidades en la densidad del plasma provocan fluctuaciones rápidas en la amplitud y la fase de la señal de radio (similar al parpadeo de las estrellas). Esto puede corromper los datos portadores de la señal.
. Impacto en los Receptores de Tierra
Los receptores GNSS (especialmente los de alta precisión) sufren directamente las consecuencias del estado de la ionosfera:
Pérdida de Bloqueo (Cycle Slips): El centelleo severo puede hacer que el receptor pierda temporalmente el rastro de la señal del satélite, obligándolo a reiniciar los algoritmos de cálculo de posición.
Degradación de Soluciones RTK / PPP: Las técnicas de posicionamiento diferencial en tiempo real (RTK) y Posicionamiento de Punto Preciso (PPP) dependen de la estabilidad de la fase de la portadora. Una alta actividad solar rompe la correlación de errores entre bases, impidiendo obtener soluciones fijas (Fix) y degradando la precisión a niveles métricos.

. Consecuencias en Vehículos No Tripulados (UAVs) para Fotogrametría Local
Para la fotogrametría aérea con drones, donde se exige una precisión centimétrica sin necesidad de puntos de control terrestres (GCP), estas variables son críticas:
Inconsistencia Fotogramétrica: Si el módulo GNSS a bordo del UAV (ej. RTK/PPK) calcula coordenadas erróneas debido al retardo ionosférico, los centros de proyección de las fotografías tendrán coordenadas georreferenciadas incorrectas.
Deformación de Modelos 3D: El error de posicionamiento variable durante el vuelo introduce distorsiones en la posterior restitución fotogramétrica, provocando errores de escala, rotaciones falsas y deformaciones tipo «domo» en el Ortomosaico y el Modelo Digital de Elevación (MDE).
Fallas de Navegación y Seguridad: En casos extremos de tormentas geomagnéticas (causadas por eyecciones de masa coronal solar), el receptor del dron puede sufrir un apagado total de señal o GPS spoofing natural, provocando la pérdida del control de navegación automática y el desvío de la aeronave.
Luego de ver la situación del vuelo de Jet Blue y los fenómenos vinculados a la luz solar, nos preguntamos:
Cómo saber si en la zona del Caribe habrá gran presencia o incidencia de rayos cósmicos o radiación solar en una semana (x) y cómo evitarlo para tener levantamiento GNSS de calidad o que no se comprometan los datos colectados en campo.
Se puede monitorear los pronósticos de clima espacial en el Caribe usando el Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA.
Para obtener levantamientos GNSS de calidad, evite las perturbaciones solares posponiendo el trabajo durante tormentas geomagnéticas, o utilizando el Posicionamiento de Punto Preciso (PPP) y redes de estaciones de rastreo locales.
La máxima actividad solar (o máximo solar) no ocurre en un mes específico ni varía según la región del Caribe; sucede a nivel global como parte de un ciclo estelar de aproximadamente 11 años.
Cómo enfrentar según protocolos de la NOAA.
. Cómo pronosticar el clima espacial en el Caribe (a 1 semana)
Monitoree la actividad de rayos X: En el panel principal de la NOAA, revise las alertas de Radio Blackout (apagones de radio). Los destellos solares (Solar Flares) de clase X o M pueden degradar o bloquear la comunicación y la precisión de las señales en el lado iluminado de la Tierra.
Revise las tormentas geomagnéticas: Observe el índice \(Kp\) de la NOAA. Un índice \(Kp\) superior a 5 indica una tormenta geomagnética que distorsionará la ionosfera. Puede ver un resumen visual de las condiciones de partículas solares en el Panel de Clima Espacial de la NOAA.
Compruebe la centelleo ecuatorial: En el Caribe (debido a la latitud cercana al ecuador geomagnético), es muy común el fenómeno de centelleo ionosférico natural, especialmente justo después del atardecer.
. Cómo evitarlo para lograr un levantamiento GNSS de calidad.
Evite las horas posteriores al atardecer: Realice sus levantamientos estáticos o cinemáticos preferiblemente en las horas matutinas o a mediodía. En la zona ecuatorial, la tarde-noche aumenta la inmersión y la dispersión de las ondas (centelleo).
Utilice el método de Posicionamiento de Punto Preciso (PPP): Si su equipo lo soporta y no depende de una base local, el método de procesamiento en línea basado en el tiempo (como los servicios de PPP) que utiliza relojes y órbitas precisas puede mitigar algunos de estos errores.
Acorte las líneas base (en RTK): Si realiza levantamientos diferenciales (RTK), mantenga distancias cortas (menos de 5 a 10 km) entre la base y el rover. Esto asegura que ambos receptores atraviesen la misma columna atmosférica y los errores ionosféricos se cancelen mutuamente.
Aumente el tiempo de ocupación en estático: Para los levantamientos estáticos, extienda el tiempo de registro de datos crudos (RINEX) al menos un \(50\%\) más de lo habitual. Esto permite al software de posproceso promediar y filtrar las irregularidades causadas por los rayos cósmicos y la radiación solar.
Utilice redes de bases activas: En la República Dominicana, apóyese en la red de la Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET) o la estación CORS más cercana. Al posprocesar, utilice los datos de estas estaciones locales para que sirvan como modelo atmosférico real durante sus cálculos.
En la historia de los satélites y los equipos GNSS, ¿ha ocurrido algún apagón fruto de radiaciones solares o rayos cósmicos?
Sí, se han producido numerosos apagones, fallos parciales y pérdidas totales de satélites causados por la radiación solar, los rayos cósmicos y las condiciones meteorológicas espaciales extremas. Si bien la Fuerza Espacial de EE. UU. ha declarado que ningún satélite del Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS) ha sido destruido irreparablemente por una tormenta solar, los apagones en tierra y en órbita ocurren con frecuencia durante los ciclos solares intensos.
Las amenazas al entorno espacial provocan perturbaciones a través de distintos mecanismos físicos y de hardware.

Equipos GNSS y cortes de señal.
Los equipos GNSS (como GPS, Galileo y GLONASS) dependen de señales de microondas precisas y de baja potencia que se envían a través de la atmósfera terrestre. La radiación espacial provoca apagones de dos maneras principales:
Explosiones de radio solares (interferencia directa): Durante las erupciones solares masivas, el Sol actúa como un potente inhibidor de radio. Si una erupción solar emite ruido de radio intenso en las frecuencias exactas que utiliza el GNSS (como las bandas de 1,2 GHz y 1,5 GHz), satura completamente la señal. Durante las tormentas de Halloween de 2003 y una gran tormenta en diciembre de 2006, las explosiones de radio solares provocaron que los receptores globales experimentaran una pérdida temporal y total de la señal GPS.
Centelleo ionosférico (distorsión de la señal): La radiación solar arranca electrones de la atmósfera superior de la Tierra, creando una turbulencia severa en la ionosfera. Esta turbulencia desvía, dispersa y retrasa las señales GNSS. En eventos extremos, esto provoca errores de posicionamiento masivos o fuerza a los receptores GNSS a perder la señal por completo, lo que impide el acceso a aeronaves, barcos y equipos de topografía.
Rayos cósmicos y perturbaciones de eventos únicos (SEU, por sus siglas en inglés)
Los rayos cósmicos galácticos (RCG) y los protones solares son partículas de alta energía que pueden perforar físicamente los dispositivos electrónicos.
Inversión de bits: Cuando un rayo cósmico impacta el microchip de un satélite, puede cambiar un «0» por un «1» en el código del software. Esto se conoce como alteración por evento único (SEU, por sus siglas en inglés).
Impacto histórico: Los SEU (eventos de energía simple) suelen provocar fallos en los ordenadores de vuelo de los satélites, averías en los propulsores o que estos entren en un «modo seguro» sin comunicación para proteger sus componentes electrónicos. Durante las tormentas de Halloween de 2003, aproximadamente el 59 % de las misiones espaciales de larga distancia y los satélites en órbita terrestre sufrieron anomalías o apagones temporales debido al bombardeo de partículas.
Carga de naves espaciales y destrucción de hardware
Cuando los satélites son impactados por el plasma de una eyección de masa coronal (CME), los electrones se acumulan sobre o dentro de la nave espacial.
Descarga dieléctrica profunda: Si esta electricidad estática se acumula dentro de los materiales aislantes, eventualmente se descarga como un rayo en miniatura dentro de los componentes de la computadora.
Impacto histórico: En enero de 1994, los satélites de comunicaciones canadienses Anik E1 y E2 sufrieron graves fallos internos debido a una sobrecarga electrostática, lo que interrumpió los servicios de televisión y telefonía en todo el país durante horas. En enero de 1997, el satélite Telstar 401 quedó completamente destruido y permanentemente fuera de servicio por un incidente de sobrecarga similar.
Resistencia atmosférica (satélites LEO).
Para los satélites que orbitan cerca de la Tierra (órbita terrestre baja o LEO), las tormentas solares presentan un tipo diferente de problema de radiación: la expansión atmosférica.
La física: La radiación ultravioleta extrema y los rayos X procedentes de las tormentas solares calientan la atmósfera superior de la Tierra, provocando que se infle hacia arriba.
Impacto histórico: Esto aumenta significativamente la resistencia aerodinámica sobre los satélites LEO. En febrero de 2022, una tormenta geomagnética relativamente leve afectó a un lote recién lanzado de satélites Starlink de SpaceX; 38 de los 40 satélites fueron arrastrados hacia abajo y se desintegraron en la atmósfera porque no pudieron superar la fricción repentina.
Luego de leer estas situaciones que no podemos observar a simple vista, comprendemos cómo se manifiestan esos fenómenos en el techo atmosférico y que en la práctica de levantamientos GNSS en tiempo real sí podemos sentir cómo anda la situación en el cielo.
En este mes de mayo del 2026, en el Caribe, al realizar levantamiento GNSS en RTK después de las 4:00 PM, es posible sentir el funcionamiento del receptor lento o pesado.
Lo que experimentas con tu receptor GNSS RTK en el Caribe a partir de las 4:00 PM (el atardecer local) no es una falla de tu equipo, sino el efecto de la centelleo ionosférico (ionospheric scintillation) potenciado por encontrarnos en el periodo del Ciclo Solar 25.
Esta ralentización y pérdida de rendimiento se debe a los siguientes factores encadenados:
- El Efecto de la Post-Puesta del Sol (Dusk Effect)
El Caribe se localiza en una región propensa a anomalías ionosféricas debido a su cercanía al ecuador magnético. Alrededor de las 4:00 PM y las horas posteriores al atardecer, la radiación solar directa desaparece rápidamente de las capas bajas de la atmósfera, provocando que la ionosfera comience a enfriarse y recombinarse de manera violenta e irregular. Esto genera «burbujas de plasma ecuatorial» (EPBs) y turbulencias que actúan como un cristal esmerilado para las señales de radio de los satélites.
- El Impacto en el Motor RTK del Receptor
Cuando la señal del satélite atraviesa estas turbulencias ionosféricas, sufre refracción y difracción. Al operador le parece que el receptor trabaja de manera «pesada» o «lenta» porque internamente el equipo experimenta lo siguiente:
Pérdidas de bloqueo (Cycle Slips): El receptor pierde momentáneamente el rastro de la fase de la portadora de los satélites y se ve obligado a reiniciar continuamente los cálculos de ambigüedad.
Dificultad para fijar (RTK Float): El estado cambia constantemente de solución Fixed (fija de centímetros) a Float (flotante) o incluso a submétrica (DGPS / Autónoma).
Mayor tiempo de fijación (Time-to-Fix): El algoritmo matemático del receptor tarda mucho más tiempo en procesar las correcciones debido al ruido extremo en la señal.
- La Influencia del Ciclo Solar 25
Este fenómeno es especialmente severo debido al Ciclo Solar 25, el cual ha mantenido una actividad de tormentas solares y fulguraciones geomagnéticas muy elevada. Cuanto más activo está el sol, mayor es la densidad de electrones libres en la ionosfera ecuatorial, lo que amplifica drásticamente los retrasos de la señal durante las tardes en el Caribe.

Recomendaciones Prácticas para Mitigar el Problema
Si necesitas realizar levantamientos de precisión centimétrica en estas horas críticas, implementa las siguientes estrategias:
Monitorea los Índices de Dilución (DOP) y SNR: Observa el valor de la Relación Señal/Ruido (SNR o \(C/N_0\)) en tu colectora de datos. Si notas caídas bruscas de potencia en varias constelaciones al mismo tiempo, el centelleo está activo.
Configura Máscaras de Elevación Más Altas: Sube la máscara de elevación de tu receptor a 15° o 20° grados. Las señales de los satélites que están bajos en el horizonte atraviesan una mayor porción de ionosfera perturbada y añaden más error al motor RTK.
Prioriza Señales de Alta Frecuencia: Asegúrate de activar todas las constelaciones disponibles (GPS, GLONASS, Galileo, BeiDou). Configura tu equipo para dar peso a las frecuencias más altas (como L1/E1), ya que las frecuencias más bajas (como L2) sufren una degradación mucho más severa por el centelleo.
Modifica tu Horario de Trabajo: En la medida de lo posible, planifica los trabajos de alta precisión geométrica antes de las 3:30 PM para evitar el pico de inestabilidad atmosférica de la tarde.
Usa Post-Procesamiento Cinemático (PPK): Si el enlace RTK en tiempo real es imposible de fijar de manera estable, graba datos crudos en el receptor para realizar un cálculo PPK a posteriori, el cual suele ser más tolerante a las perturbaciones de la tarde.
En conclusión, la agrimensura de alta precisión ya no puede aislarse de la dinámica del clima espacial. Los datos analizados demuestran que el Ciclo Solar 25 intensifica la radiación y altera críticamente la ionósfera, introduciendo retrasos que estresan el motor RTK del receptor y degradan la fijación de ambigüedades.
Esta vulnerabilidad se agudiza durante el dusk effect, cuando los gradientes rápidos al atardecer desestabilizan las correcciones de fase. Asimismo, la degradación orbital de satélites LEO por resistencia atmosférica y el riesgo latente de destrucción de hardware por carga electrostática amenazan la continuidad de las constelaciones GNSS.
Por lo tanto, mitigar estos efectos mediante receptores multifrecuencia y algoritmos avanzados no es una opción, sino una necesidad imperativa para garantizar la precisión milimétrica en el entorno geoespacial actual.
Atentamente,
Ramón Oniel Jiménez Rodríguez (Agrimensor)
La vida es larga si sabes aprovecharla.
Una invitación a ser conscientes de nuestras decisiones y a vivir plenamente cada momento.
Séneca.