
Por Gerardo Davis El Círculo de Periodistas de la Salud (CIPESA), con el apoyo de Profamilia, desarrolló hoy el ciclo de talleres “Periodismo para la Dignidad y la Libertad: cobertura de la violencia basada en género, ruta crítica y políticas públicas”. La iniciativa se enmarcó en el acuerdo de colaboración entre ambas entidades dentro del proyecto “Articulación para la Dignidad y la Libertad”, con respaldo de la Unión Europea.
La primera jornada se realizó en el Salón del Servicio Regional de Salud Metropolitano, en Santo Domingo. Este espacio busca fortalecer el ejercicio periodístico frente a una problemática que impactó múltiples dimensiones sociales.
La violencia de género como problema público
La violencia basada en género trasciende el ámbito privado y requiere respuestas coordinadas desde la salud pública, la justicia, la educación y la comunicación. Sus efectos afectan la salud física, mental, sexual y reproductiva de las mujeres, además de generar consecuencias en sus familias y comunidades.
En este contexto, los medios de comunicación desempeñan un rol clave. La forma de investigar, titular y narrar influye directamente en la comprensión social del problema. Una cobertura adecuada orienta a la ciudadanía y facilita el acceso a servicios de atención y protección, explicó la experta en temas de violencia de género, Magaly Caram.
El rol del periodismo en la prevención
El enfoque periodístico resulta determinante. El uso responsable de fuentes, imágenes y lenguaje contribuye a prevenir la violencia, mientras que una cobertura inadecuada reproduce estereotipos, estigmatiza o revictimiza a las personas afectadas.
Por ello, en el taller se planteó herramientas prácticas para mejorar la calidad informativa. También promovió criterios éticos que reforzaron el rigor en la cobertura de temas sensibles, alineados con estándares de derechos humanos.
La especialista en prevención de violencia de género, Alejandra Águilar Decena, explicó que este tipo de violencia debe abordarse desde una perspectiva integral que combine salud pública, derechos humanos y prevención, destacando que no se trata de hechos aislados, sino de una problemática estructural que impacta a toda la sociedad.
Durante el taller “Periodismo para la Dignidad y la Libertad: cobertura de la violencia basada en género, ruta crítica y políticas públicas”, subrayó la importancia de que los medios de comunicación manejaran estos temas con responsabilidad, evitando la revictimización, el uso de estereotipos y la difusión de información que pudo afectar a las personas involucradas. Asimismo, enfatizó que una cobertura adecuada pudo contribuir a la orientación ciudadana, facilitó el acceso a servicios de atención y fortaleció la prevención.
El ciclo contempla jornadas en Santo Domingo, Santiago y la provincia Duarte. Dirigido a periodistas y profesionales de la comunicación interesados en fortalecer sus competencias en temas especializados de salud y sociedad.
Esta iniciativa se integró a los esfuerzos de CIPESA para elevar la calidad del periodismo, incluyendo acciones vinculadas al Premio Periodístico Nacional Raphy Durán. Además, busca consolidar una red de comunicadores comprometidos con la información responsable.
Contenido académico y facilitadoras
La primera jornada abordó las claves para una cobertura con enfoque de salud pública, derechos humanos y prevención. El contenido lo desarrollaron Claudia Saleta y Alejandra Águilar Decena, quienes actuaron como cofacilitadoras desde perspectivas complementarias.
Ambas expertas ofrecieron herramientas para analizar la violencia de género desde un enfoque integral, con énfasis en la responsabilidad social del periodismo.
Los temas fortalecen las capacidades de periodistas y comunicadores para una cobertura ética, rigurosa y responsable de la violencia basada en género, incorporando enfoques de salud pública, derechos humanos, prevención, ruta crítica y políticas públicas.
- Comprende la violencia de género como problema de salud pública y derechos humanos.
- Analiza la ruta crítica de denuncia, atención, protección y sanción.
- Promueve un lenguaje periodístico libre de estigmatización y revictimización.
- Fortalece el manejo adecuado de testimonios, imágenes y datos sensibles.
- Impulsa narrativas digitales basadas en fuentes confiables y orientadas a la prevención.



