
N DIGITAL.- Durante la tradicional homilía de las Siete Palabras, la iglesia católica llamó al Estado dominicano a transparentar los procesos económicos que impactan el medioambiente, especialmente aquellos vinculados a la minería, como el caso de la empresa Barrick Gold en Cotuí.
El llamado fue realizado por el párroco Roberto Martínez desde la Parroquia San Roque González, en Sabana Perdida, quien destacó que esta transparencia es necesaria para recuperar la confianza ciudadana en la gestión de los recursos naturales.

“El Estado debe sentarse con las comunidades antes de que lleguen las empresas, y buscar salidas no conflictivas. En muchos casos, como en los conflictos socioambientales relacionados con proyectos mineros, no se sabe quién es el gobierno y quién la empresa. Deben respetarse los roles: el gobierno, las empresas y las comunidades”, advirtió Martínez.
El sacerdote también abogó por un rediseño de las políticas públicas económicas en el país, con un enfoque sostenible y participativo, que incluya a los sectores comunitarios y ambientales desde la planificación hasta la ejecución de los proyectos.
Martínez condenó las prácticas de extracción de agregados en los ríos, las cuales calificó como un «asesinato lento» de los cuerpos de agua dominicanos. «¡Paren ya, de una vez por todas, estas prácticas que están matando nuestros ríos!», clamó.
Además, manifestó su esperanza de que el país pueda tener un gobierno verdaderamente comprometido con la recuperación y el saneamiento de los ríos, y que estos puedan ser convertidos en destinos turísticos sostenibles y orgullo nacional.
Educación ambiental y campañas políticas.-
El sacerdote instó a que el tema medioambiental tenga un lugar central en las campañas políticas, y pidió la implementación de proyectos educativos que instruyan a los jóvenes sobre la importancia de preservar los recursos naturales.
“Desde el Ministerio de Medio Ambiente deben generarse iniciativas reales que impacten positivamente los ecosistemas. Es fundamental trabajar en alianza con otras entidades, incluyendo universidades, para formar ciudadanos comprometidos con la protección del entorno”, afirmó.
También hizo referencia a problemáticas urbanas, como la basura en los barrios y el ruido excesivo, que afectan la calidad de vida y requieren mayor atención de las autoridades.
Conflictos y violencia en comunidades.-
Martínez lamentó los recientes hechos violentos ocurridos en protestas sociales relacionadas con conflictos socioambientales, donde campesinos han sido agredidos, un sacerdote resultó herido y se utilizaron gases lacrimógenos.
“No queremos más eventos conflictivos. El diálogo debe prevalecer, y el respeto por la vida y por los derechos de las comunidades debe estar por encima de los intereses económicos”, sentenció el religioso.