Valor razonable en la banca dominicana: ¿Qué significa este cambio para 2026?

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La Junta Monetaria dispone la implementación del «Mark to Market», una medida clave para la transparencia y solvencia del sistema financiero, respaldada por el FMI.

Por: Redacción 

Mediante la Cuarta Resolución del 20 de febrero de 2025, la Junta Monetaria marcó un hito en la regulación nacional: a partir del 1 de enero de 2026, las entidades de intermediación financiera (EIF) deberán implementar el valor razonable (conocido en inglés como Mark to Market) como criterio estándar para medir sus instrumentos financieros.

Esta decisión no ha pasado inadvertida. En su reciente consulta del Artículo IV de 2025, el Fondo Monetario Internacional (FMI) felicitó a las autoridades dominicanas por este avance, calificándolo como una mejora crítica en la gestión de riesgos y la protección al consumidor.

Pero, ¿por qué un cambio contable genera tanto interés internacional? ¿Cómo afecta esto al ciudadano que tiene sus ahorros en un banco?

El «análisis de sangre» de las finanzas

Para entender el valor razonable, es útil la analogía de la salud. Warren Buffett, en su carta a accionistas de 1991, comparaba a las administraciones opacas con un paciente que, en lugar de pagar una cirugía, prefiere pagarle al médico para que «retocara las radiografías».

En el sistema financiero, la contabilidad es la radiografía. Hasta ahora, gran parte de las inversiones se registran al «costo amortizado» (precio de compra ajustado). Sin embargo, el valor de un bono cambia diariamente según las tasas de interés. Mantener el costo viejo es como intentar diagnosticar a un paciente hoy con una analítica de hace tres años: la información no refleja la realidad actual.

¿Qué es exactamente el Mark to Market?

Valorar a precios de mercado significa que los bancos deben registrar sus activos según lo que valen hoy. Si el precio de un bono cae, la entidad debe reconocer esa pérdida de inmediato.

Bajo las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF 9, 13 y 7), las inversiones se clasificarán según su intención:

  1. Negociación (Trading): Impacta directamente en las ganancias o pérdidas del periodo.

  2. Disponibles para la venta: El cambio de valor se refleja en el patrimonio (Otros Resultados Integrales).

  3. Hasta el vencimiento: Se mantiene al costo amortizado (solo si la intención es no venderlo nunca).

La lección del Silicon Valley Bank

La relevancia de esta medida quedó demostrada en la crisis bancaria de EE. UU. en 2023. El Silicon Valley Bank (SVB) mantenía pérdidas ocultas en su portafolio de bonos porque no estaban valoradas a mercado. Cuando el mercado notó que la solvencia real era menor a la reportada, se produjo una corrida de depósitos que terminó en quiebra.

Aunque la banca dominicana goza de altos niveles de solvencia y liquidez, la adopción del valor razonable busca evitar estas «sorpresas» contables, alineando al país con los estándares de Basilea III.

Impacto en cifras: El peso de las inversiones

La banca dominicana ya no es solo préstamos. Según datos del portal SIMBAD de la Superintendencia de Bancos:

  • A noviembre de 2025, el portafolio de inversiones de las EIF sumaba RD$ 1.03 billones.

  • Esto representa el 25% de los activos totales del sistema (1 de cada 4 pesos).

  • Hace una década, esta proporción era de apenas el 16%.

Con una exposición tan alta a instrumentos financieros, una fluctuación de apenas el 5% en su valor representa un movimiento de RD$ 50,000 millones. El valor razonable garantiza que ese «colchón» de patrimonio que protege a los depositantes sea real y no solo un número en papel.

¿Qué pasará con sus ahorros?

Para el ahorrante común, la respuesta es simple: tranquilidad.

  • Sin impacto directo: La medida no afecta los depósitos, ni las tasas de interés de sus cuentas, ni sus préstamos.

  • Mayor seguridad: Sus ahorros siguen protegidos por el Fondo de Contingencia (hasta RD$ 2.355 millones por persona).

  • Transparencia: La implementación de esta norma obliga a los bancos a ser más rigurosos. Si una entidad necesita fortalecer su capital, lo hará de forma preventiva y visible, fortaleciendo la confianza en todo el sistema.

En definitiva, la adopción del valor razonable no es un simple trámite técnico; es un paso hacia un sistema financiero más maduro, transparente y, sobre todo, capaz de mostrar su verdadera salud ante cualquier examen internacional.

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