
Por Raúl Germán Bautista/N DIGITAL.- Las recientes restricciones migratorias ordenadas por el presidente estadounidense Donald Trump, en particular contra inmigrantes de “países del tercer mundo”, podrían afectar a América Latina de manera directa mediante la disminución del envío de remesas.
Este año, los inmigrantes latinoamericanos han enviado 174.000 millones de dólares a sus familiares desde distintos lugares del mundo, de los cuales Estados Unidos y Canadá representan el 59,5 %.
El país que más remesas recibe es México, con 64.247 millones de dólares, seguido de Guatemala (19.982 millones), Colombia (10.202 millones), República Dominicana (10.125 millones), Honduras (9.369 millones), El Salvador (8.198 millones) y Ecuador (5.315 millones), según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Estas cifras representan una porción significativa del PIB de la región; en algunos casos, hasta el 9,2 % de la economía nacional, lo que evidencia su peso en la estabilidad macroeconómica.
En lo relativo al recorte de beneficios fiscales, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que el Gobierno reducirá estos incentivos para los inmigrantes indocumentados. Trump sostiene que un migrante que gana 30.000 dólares, con tarjeta de residente, puede recibir hasta 50.000 dólares anuales en beneficios para su familia.
La medida excluirá a inmigrantes indocumentados y a otros extranjeros no calificados de las porciones reembolsables de créditos fiscales como el crédito por ingreso del trabajo, el crédito adicional por hijos, el crédito de oportunidad americana y el crédito por aportaciones a cuentas de ahorro, según reportó swissinfo.com.
Sobre la revisión de las remesas, Bessent informó que la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) emitió este viernes una alerta para fortalecer la vigilancia de las transferencias transfronterizas de fondos, incluidos los envíos de dinero. Solo en 2024, desde Estados Unidos se remitieron más de 72.000 millones de dólares en remesas.