
Santo Domingo, RD.- El legendario entrenador dominicano Ricardo Arias Neco, conocido como «Gioriver», falleció este miércoles a los 85 años. Figura clave en la historia del voleibol en República Dominicana, Arias cimentó las bases del equipo nacional femenino, las Reinas del Caribe, que ha brillado en competiciones internacionales, incluyendo cuatro Juegos Olímpicos.
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Un legado imborrable en el voleibol dominicano
Fuentes cercanas a su familia confirmaron su deceso a Diario Libre. En reconocimiento a su impacto en el deporte, el Palacio Nacional del Voleibol del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte lleva su nombre. En 2012, su trayectoria fue inmortalizada en el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano.
Nacido el 7 de febrero de 1940, Arias descubrió su pasión por el voleibol a los 14 años mientras estudiaba en el Liceo Argentina. Su carrera como jugador lo llevó a destacar en clubes como San Carlos y Villa Francisca (Centro Social Obrero). Sin embargo, su mayor impacto lo dejó como entrenador y formador.
De profesor a constructor de campeonas
En 1961, inició su camino como profesor de educación física en la escuela Juan Bautista Safra de Los Mina y en el Liceo Estados Unidos de América. Luego, en 1966, se unió al Liceo Manuel Rodríguez Objío, donde impartió clases durante 35 años, hasta 1996.
Su trayectoria como árbitro internacional de voleibol comenzó en 1972, participando en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 74. Como entrenador, lideró la selección femenina en los Juegos Centroamericanos de 1970 y, cuatro años después, dirigió la selección masculina en el Mundial de Voleibol. Su influencia continuó con el equipo juvenil femenino en los torneos Norceca 92 y 93, además de los Centroamericanos y del Caribe de Ponce 93 en Puerto Rico.
Fundador del Club Mirador y mentor de generaciones
El 14 de julio de 1970, junto a su esposa Mayo Sibilia, el periodista Bienvenido Rojas y Francisco Antonio Santos Saviñón, fundó el Club Mirador, la institución más exitosa del voleibol femenino en República Dominicana. Este club fue cuna de numerosas jugadoras que representaron al país en competencias internacionales en las categorías infantil, juvenil y superior.
Arias y Sibilia sacrificaron incluso su vida personal para impulsar el voleibol femenino. Su hogar sirvió como residencia deportiva y, en muchas ocasiones, utilizó su vehículo personal para trasladar a jóvenes sin recursos desde el interior del país.
Un líder en todas las facetas del voleibol
El aporte de Gioriver Arias no se limitó a las canchas. Fue jugador, árbitro, entrenador, dirigente y miembro de la Comisión de Entrenadores de la Norceca. Además, desempeñó roles técnicos en múltiples torneos internacionales y dirigió al Club Mirador en campeonatos mundiales de clubes.
Su legado en el voleibol dominicano es innegable. La formación de generaciones de atletas y su incansable trabajo por el desarrollo del deporte lo convierten en una figura irreemplazable. Su impacto perdurará en cada saque, bloqueo y remate de las futuras Reinas del Caribe.